02 mayo 2012

El salto de la chica fashion

Un intenso sol quemaba las calles de Trujillo, mientras caminaba por la avenida José María Eguren, cargando mi pesada mochila, con mis lentes de sol puestos y la cabeza pelada expuesta. Buscaba  algunas cosas que necesitaba comprar y debía caminar unos tramos más.

Cuando me encontré a pocos metros del cruce entre la mencionada avenida con la César Vallejo, adelanté con mis largos pasos a una elegante señorita - toda fashion - que llevaba en su mano una bolsa con algunas compras, tenía puestos unos lentes oscuros y el pelo pintado, color castaño. Me detuve en toda la esquina a esperar que el semáforo cambie de luz para poder cruzar y ella me alcanzó y se paró a mi costado.

En 15 segundos se hizo el cambio y caminé hacía el otro lado, volví a adelantarme y en eso, a tres pasos de llegar al otro extremo de la avenida, escuché un estruendoso grito de mujer y cuando quise voltear a ver que pasó, sentí que alguien saltó sobre mi espalda... Sí, era la misma chica que dejé atrás. Ella se asustó luego que una rata cruzó la pista pasando cerca de sus pies.

Dicha situación duró unos segundos suficientes hasta que el roedor desapareció rápidamente entre unos montículos de basura. Sin embargo, terminamos con todas las miradas puestas en nosotros, tanto de los ambulantes como de los taxistas, quienes soltaron más de una carcajada.

Ella se bajó de mi espalda y con una voz entrecortada y casi sollozando me pidió disculpas. Lo bueno fue que pude soportar su peso, pues de no haber sido así hubiésemos caído al suelo y la vergüenza hubiese sido peor.

Shiran - Poroto en un primero de Mayo


El sueño me vencía a pocas horas de terminar el mes de abril, así que programé el despertador para que me despierte a las 6 de la mañana y cerré mis cansados ojos en un sueño profundo...

A las 6 primeras horas del primer día del mes de mayo de este año, sonó mi despertador, que reposaba a un costado de mi almohada, y me obligó a salir de la cama. Bajé hasta el primer piso de mi casa para mojar mi cara y sacudirme de los últimos rastros de sueño. Regresé a mi habitación para alistar las cosas que llevaría al  paseo que programamos con varios amigos por el Día del Trabajo o del Trabajador. El lugar escogido fue el centro poblado de Shirán, distrito de Poroto, Trujillo.

Media hora después, fui a ducharme antes de que mis hermanas ocuparan el baño, porque cuando pasa eso, la espera es larga y lenta. Ya listo con todo y aún con mucho tiempo disponible, me dispuse a preparar algo de comida para llevar, pero como no he cocinado hace mucho tiempo necesitaba un poco de ayuda. Fue así que mi hermana menor preparó el arroz y yo preparé - a mi estilo - un rico bistec de corazón de res.

En el proceso iba llamando por celular a algunos de mis amigos para ver si ya están en pie alistándose y recordar algunas cosas que debían llevar. Llamé a Elizabeth quién debía llevar la pelota de voley y a Jaime, encargado del balón para jugar fulbito. Ambos cumplieron.

A pocos minutos de salir al punto de encuentro para embarcarse a Shirán, Fernando me llamó para que lo espere y pueda recoger unas cosas de mi casa. Sin embargo, se retrasó más de lo esperado, lo llamé y decidimos mejor encontrarnos en el paradero de combis que salen hasta Shirán y Poroto, punto de encuentro acordado con los demás chicos y que quedaba a pocas cuadras de mi casa, cerca al cruce entre las avenidas César Vallejo y América Norte.

De camino, cerca de las 9 y 30 de la mañana, pasé por el mercado La Noria para comprar un poco de fruta. Ya llevaba mucho retraso, pues el encuentro había sido pactado para las 9 de la mañana. Después de todo llegué, pero aún faltaban tres de nuestras amistades: Jaime, Fernando y Mariela. Los chicos tuvieron percances para llegar, pero Mariela los tuvo para salir de casa.

Al final ellos llegaron, pero Mariela quedó en encontrarse con nosotros allá en Shirán. Así que nos embarcamos. Tomamos algunas fotos dentro del vehículo y escuchábamos música. Tras un largo tramo llegamos a la nueva caseta de peaje que colocaron en la vía que va hacía la sierra liberteña. Según el cobrador, por el cobro de peaje el pasaje subió un sol más; es decir, de 3 que se pagaba ahora se paga 4 nuevos soles.

A Shirán llegamos al promediar las once de la mañana. De la infinidad de lugares campestres que se encuentran en dicho centro poblado habíamos escogido el restaurante denominado "El Sol de Shirán", un lindo lugar con espacio para jugar, comer, nadar, descansar y bailar.

Buscamos un espacio con grama cerca a los campos de voley y fulbito para sentarse y dejar las mochilas. Luego, nos preparamos para jugar un partido de voley entre nosotros, pero un grupo de señoras y chicos nos retaron, así que nos enfrentamos a ellos en un partido donde descubrimos que había talento para el deporte como también para hacer reír.

Luego de dos derrotas categóricas empezamos a consumir la fruta que llevamos y a descansar un poco, porque teníamos que jugar fulbito contra a otro grupo de chicos. A pesar de ganar cómodamente, nuestra barra nos divertía con su peculiar forma de alentar:
- "Pásame la Ejue...", "Jueguen pes", "Me hacen reír", fueron algunas delas frases vitoriadas.

Ya agotados, eran más de la una de la tarde, nos tomamos un receso para lavarse y poder almorzar; claro está que disfruté de mi rico bistec, mientras que los demás degustaron de un rico pollo a la plancha. Una vez  terminado nuestros platos salimos del local para ir hasta Poroto, lamentablemente mi sobrina Silma debía regresar a Trujillo, pues tenía que viajar hasta Santiago de Chuco por trabajo. Junto con ella se fue nuestro amigo Dj Leo, hermano de Silma.

Empezamos la caminata hasta Poroto con las mochilas en la espalda y ya puestos los pantalones y evitar la picadura de zancudos y mosquitos. El tramo es toda una pista asfaltada que sobrepasa la plaza principal del distrito. Una vez en Poroto subimos hasta el Mirador para tomarse unas fotos y disfrutar de la vista, luego bajamos hasta el paradero para abordar el vehículo que nos regresaría hasta Trujillo. Durante todo el camino pude ver como se quedaron dormidos Elizabeth, Jaime y Fernando.

Al final llegamos a Trujillo cerca de las cinco de la tarde y cada uno se dirigió a su respectivo hogar para seguir con nuestras rutinas, una de ellas es entrar al Facebook y colgar tanto los videos como las fotos de este gratísimo paseo.

Semejante burro

Mi madre estuvo de visita este fin de semana. Conversábamos durante un recorrido por un Centro Comercial, y en esa amena charla hizo hincapié en que uno de sus hijos pequeños se parecía mucho a uno que dejó este mundo hace ya varios años.

En ese sin número de comparaciones no se pudo evitar hacer comparaciones enter otros miembros de la familia. Desde luego, hubo muchas coincidencias y mi madre soltó la frase del día en clara alusión a la similitud entre semejantes:

- Bien dicen, Javier... "Un burro se parece a otro burro".

11 enero 2012

Extraños invitados en fiesta equivocada


Llegó puntual a mi casa, vestida para la ocasión y con su encantadora sonrisa. Parecía impaciente por irnos y ver a Eva con esa barriguita en la que alberga temporalmente a su adorable chiquitín.

Lamentablemente - me disculpo por eso - aún no estaba del todo listo, por lo que mi amiga Marielita tuvo que esperarme unos minutos en mi oficina. Desde luego no tarde mucho.

Marielita llevaba un pequeño regalo que se perdía en una enorme bolsa, la cual llevamos todo el camino hacia el lugar donde nos aguardaba una gran fiesta. Yo como guía y compañero debía dirigirla hasta la calle Pablo Picasso N° 457, en la Urb. El Bosque. Sin embargo, a pesar de ser un habitante de la zona, desconocía donde encontrar esa calle. Así que caminamos en busca de ella de acuerdo a algunas referencias que saque previamente a Google Maps.

Después de caminar unas cuadras, yo confiaba en que habíamos encontrado a Picasso, y ella en que yo estaba en lo correcto, pues como ella no conocía nada de ese lugar, depositó su confianza en que la estaba llevando al sitio indicado en la invitación.

Avanzamos unos contados pasos y escuchamos un equipo de sonido que retumbaba con canciones de niños y le dije:
Amiga, creo que llegamos.

Ella respondió como avisada por su instinto: ¿Estás seguro?, ¿Aquí es?

Creo que si... pasemos a ver, le respondí.

En ese momento ella sostenía su enorme bolsa con el regalo y se paró frente a la puerta, yo la seguí y vimos a un payaso animando la fiesta, mientras tenía sentados a una pareja de futuros padres en medio de la pista de baile rodeada por sus invitados.

Diablos - me dije - creo que llegamos un poco tarde.

Mariela intentó reconocer a Eva y algunos de los invitados, pero el maldito payaso fue el primero en ver nuestra presencia y, desde luego, hacernos partícipe de sus payasadas...

¡Llegaron los tardones!!!, dijo el chistosito.

Esto ocasionó que todos voltearan a vernos llenos de curiosidad y el payaso preguntó a la dueña de casa y de la fiesta sobre nosotros. A lo cual ella totalmente extrañada y sorprendida respondió:

No sé, yo no los he invitado.

Esa frase fue suficiente para generar una risa total de los asistentes y la vergüenza de nosotros, que aguardábamos en la puerta descubriendo que estábamos en la FIESTA EQUIVOCADA. Retomamos la calle y caminamos riéndonos de lo que nos había pasado.

Para rematar la anecdótica noche, descubrimos que la calle no era Picasso. Dimos vueltas y vueltas preguntando a algunas personas que paseaban por ahí, pero no pudimos dar con la dichosa calle. No quedó más remedio que llamar a Evita, quién tras unas breves indicaciones nos dijo como llegar, y vaya sorpresa, estabamos a solo tres cuadras de ahí. Como para jalarse de los pelos.

En fin llegamos hasta el local de la fiesta indicada, en la que también pasó algo anecdótico, pero es motivo de otra historia que intentaré animarme a contar.

17 julio 2011

Asi es mi vida

Y asi son las cosas, asi es la vida,
no hay vueltas que darle,
no hay nada que agregarle;
asi son las cosas, asi es mi vida.

Hoy he aprisionado mi pena en una lágrima.
Hoy he ahogado un mundo de fantasia,
en el largo curso de un caudaloso llanto
que nace en la locura de un beso travieso.

Sí, hoy comienza una nueva historia
escrita con ausencia de caricias,
con solo recuerdos, con solo ilusiones.

No, no puedo ser ese hombre común.
Ese hombre que olvida y vuelve a vivir,
ese hombre que llora y vuelve a reir.

Soy el que ha muerto esperando,
el que sin querer ha querido
y que ha revivido queriendo.

Soy, lo soy sin saberlo,
lo soy por quererlo,
soy el que sin saber te quiso.

12 diciembre 2010

Malcreído


He creído dormir pero sigo despierto.
He creído soñar pero sigo despierto.

He visto, en un día sin Luna y sin Sol,
el estrecho camino que lleva a tu amor
y te ví en el final donde cierra la noche.

Me he visto por ti secuestrado,
por tu abrazo inescrutable, atado;
por tu sombra inamovible, custodiado;
y por tu beso inquebrantable, callado.

He creído despertar pero sigo dormido.
He creído despertar pero sigo soñando.

Por tu perdurable ausencia he sido rescatado,
pero por infinitos recuerdos soy atormentado,
porque tu amor al igual que el tiempo
me acompaña incansable hasta mi último día.

He creído tenerte pero he despertado...
al fin he despertado.

06 agosto 2010

Amor de ensueño

Te vi brillar bajo la luz de La Luna,
recostada sobre un palpitante corazón
con tu hermoso cabello extendido
y tu dulce mirada dormida.

Te vi reflejada en el cielo estrellado,
refugiada en impacientes y cálidos abrazos
que ignoraban el tiempo y el espacio.

La fria noche dormía bajo tus ojos
se despertaba sonrojada
con aquel tibio beso en tu mejilla.

Te vi tan lejos, te sentí tan cerca,
como estrellita de cielo serrano,
que alcanzar algún día quisiera
y que aquella noche de ensueño
sea por siempre nuestra realidad.

30 junio 2010

21 abril 2010

En ausencia de ti

A pesar del tiempo y la distancia,
cada día, cada momento,
siempre te pienso.

Como deseo ver tu cabello
en ese baile con el viento,
ser dibujado por tus manos
y que mi amor nunca te falle.

A pesar del tiempo y la distancia,
de extrañar tu abrazo y tu mirada,
cada día, cada momento,
eres tú mi pensamiento.

En busca estoy del camino
que a tu corazón me lleve.
y descubrir que tu ausencia
es solo parte de un sueño.

A Marielita en esta corta distancia.

05 marzo 2010

Un día contigo

Ahi, a esa distancia,
tus ojos sostienen una dulce mirada,
que endulza cada amarga tristeza.

Ahí, en ese momento,
tu pelo se acaricia con el viento
y se despliega hacia el infinito.

Ahí, bajo ese contexto,
tus palabras diluyen el tiempo
y mi tiempo se entrega para ti.

Ahí, al llegar la despedida,
tu abrazo me destierra del mundo
y tu beso es mi aliento de vida.

Ahí descubrí que no sólo me gustas,
sino también que te quiero.

A mi amiga Marielita con ese gran cariño que le he mostrado siempre.

18 febrero 2010

A escondidas

El 14 de febrero no es un día como todos. Hubo en un inicio planes que al final no se concretaron, por lo que el día terminó como cualquier otro - vaya novedad - de los que acostumbro pasar. Aunque para muchos la cosa fue diferente.

Al caer la noche recibí una llamada inesperada, era mi amiga Liz, quién me deseaba un feliz dia de la amistad y me propuso una reunión al siguiente día con algunos amigos y disfrutemos de un paseo. Le dije que estaba de acuerdo y que le comentaría a mi amigo "Fer".

Al llegar la mañana del 15, Liz, "Fer" y yo nos encontramos por internet y quedamos en visitar un conocido centro comercial y comer algo. La hora pactada era las 6 y 30 de la tarde. Mi amigo Fer debía llegar a mi casa mucho antes para luego recoger a Liz y una amiga suya. Horas más tarde Fer me dijo que se le presentó un problema estético demasiado visible y que no podía acompañarnos.

En fin, la cita estaba pactada y no podía dar marcha atrás. Como muy poco suele suceder, llegué un poquito tarde - media hora de retraso - al lugar donde debía recoger a las preciosas señoritas; desde luego, avisé que iba retrasado. Una vez en el lugar, previas disculpas por la demora, Liz me presentó a su amiga Diana y los tres fuimos hasta el centro comercial donde caminamos un buen rato en amena charla.

Tras debatir que haríamos, decidimos comprar unas bebidas y comer algo. Ese pollito a la brasa me decepcionó, pero el hambre pudo más; sin embargo la cervecita helada estaba genial, aunque claro un vino hubiera caído de maravilla.

Entre tanta charla pude recordar que conocía de vista a Diana, pues ella conocía a mi amigo Gerardo, quien tiene unas cabinas de internet. En fin, pasadas las horas un amigo mío nos recogió del centro comercial para llevar a cada una de ellas hasta su casa, primero dejamos a Diana, sana y salva.

Luego emrumbamos hasta la casa de Liz, con quien competía el asiento posterior del taxi. Yo tenia presente que había solicitado permiso para esta salida hasta las nueve de la noche y que ya eran cerca de las once, pero ella me dijo que en realidad no había dicho nada y que había apagado el celular para que no la ubiquen.

Eso me sorprendió y en mi mente ya prepara las disculpas para cuando la deje en la puerta de su casa. Pero detrás de esos lindos ojos, ella ya tenía preparada su cuartada. En eso, a una cuadra de su casa ella divisó la presencia de una señora que caminaba a paso firme por su cuadra, entonces ella, cual traviesa niña, se agachó para esconderse y me decía: "Es mi mamá, ojalá que no me haya visto....avísame cuando se vaya".

Yo cual sorprendido jovencito solo esperaba que dicha señora se perdiera al final de la esquina y me sentí cual conocido trágico personaje novelesco de Shakespeare. Ya ausente el peligro, Liz se despidió y bajó del taxi, yo había perdido la valentía de ir a dejarla hasta la puerta de su casa.

Mientras el taxi daba vuelta, la misma señora que habíamos visto se cruzó con Liz y no se dirigieron palabra alguna. Al otro día, ella me contó que aquella señora no había sido su mamá, sino una vecina de su barrio. ¡Las cosas que pasa uno!